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domingo, 21 de agosto de 2011

ORO para El Salvador




Desde hace algunos días quería hacer una mención honorifica de este muchacho que se llevo medalla de oro en química y quiero extenderle una gran felicitación ya que noticias así me encantan leer en el diario, que demuestren que El Salvador es más que problemas políticos rezagados de la guerra, discusiones entre los poderes del estado,  partidos políticos y el número de muertos y robos diarios. El Salvador más bien es el ejemplo que hasta en el país más pequeño del mundo existen algunas personas buenas  y muchas excelentes, este pueblo que ha sufrido tanto tiene el potencial para entregar soluciones no solo para el país sino para el mundo, lo necesario es enfocarse y creer;  muchos dicen que en el salvador nunca pasan cosas buenas pero lo que sucede es que están viendo hacia el lugar equivocado, yo creo en El Salvador, yo creo en los salvadoreños y por cada tonto que esta suelto en la calle existen muchos genios que son presos por el miedo, que no destacan por miedo al fracaso, señores avante que la vida es corta pero te da el tiempo suficiente para hacer todo lo que quieres, solo si tu lo quieres y lo crees así. 

les dejo el reportaje de El dIARIO DE HOY: 
SUSANA JOMA/ JESÚS CORVERAMartes, 16 de Agosto de 2011
Humilde, tranquilo, amistoso y de conversación elocuente. Esas son algunas de la cualidades que se pueden enunciar de Néstor Ariel Pérez Chávez, un joven estudiante de 17 años, que logró el oro para El Salvador en la Olimpiada Centroamericana de Química, realizada en Heredia, Costa Rica, entre el 2 y 9 de agosto.
Néstor, quien estudia el último año de bachillerato en el Instituto Nacional José Simeón Cañas, de Zacatecoluca, obtuvo 82 puntos de 100.
"Fue el puntaje más alto de la olimpiada. Es el primer oro que sacamos en la Centroamericana de Química. El segundo oro fue para un joven costarricense, pero con menos puntos", explicó el Ingeniero Carlos Canjura, director del Programa Talentos Matemáticos, que se desarrolla en la Universidad de El Salvador.
La delegación de olimpistas salvadoreños, que tuvo como jefa a Michell Gutiérrez y como tutor a Jorge Velásquez, llegó el martes. Canjura, con evidente emoción, explicó que los competidores trajeron más medallas: Manuel Mundo, estudiante del Liceo San Luis de Santa Ana, trajo una plata. Su hermano Rodrigo Mundo, también del Liceo San Luis, y Pamela Canjura, del Externado San José, trajeron bronces.
El programa Talento Matemático empezó a trabajar en 2005 para formar los cuadros de competidores en el área de Química. De allí que Canjura asegure que se han tenido que esperar seis años para tener una medalla de oro. "Esto es reflejo de la coherencia de un trabajo. Ya no sólo es un estudiante que llega a tener un buen resultado, sino todo el equipo", precisó.
Néstor, su discípulo, está consciente que han escalado otro peldaño y hoy lo celebra con su familia, amigos y compañeros del programa.
"Estoy muy emocionado y es un orgullo decir que El Salvador salió triunfante en esta competencia", comentó Néstor Ariel, a quien este viernes encontramos atendiendo sus clases en el instituto.
El futuro bachiller, hijo de una comerciante de granos y de un empleado, asegura que el gane lo tomó por sorpresa porque si bien sentía que iba a salir con buen puntaje, no se imaginaba que el resultado iba a ser tanto.
"Cuando me mencionaron por el oro no me lo creía", dijo. Atrás quedaron los nervios que sintió al inicio por estar en un país que no era el suyo en una competencia donde no quería equivocarse.
La confianza que agarró en la medida que transcurría la justa de Química llevó a Néstor a sortear bien la primera prueba, que fue experimental y considerada la parte más difícil.
"Duró cuatro horas (la prueba). Nos dieron una sustancia y teníamos que sacar algunas propiedades de ella con otro experimento", explicó el olimpista de Química que ha tenido una preparación intensa.
Esta fue la segunda competencia a nivel centroamericano en la que Néstor participa, puesto que el año pasado lo hizo y obtuvo una mención especial.
De la reciente olimpiada lo que más le gustó fue el país, la convivencia que tuvo. "Se aprende mucho de las culturas de los distintos países a los que se va y se tiene muchos intercambios. Visité todas las universidades nacionales de Costa Rica y fui a una playa", comentó este talento que está más que decidido a estudiar la licenciatura en Química para lo cual está buscando obtener una beca.
Ahora su reto más cercano es la Prueba de Aprendizaje y Aptitudes para Egresados de Educación Media (Paes), que se desarrollará el 28 de septiembre. "Esperamos salir bien. Hay que estudiar las cuatro asignaturas", señala este joven que disfruta mucho de leer textos de Química y de varios géneros musicales, a excepción del reguetón y el perreo.
El hecho de saber lo que quiere le permitirá a este joven estar enfocado, y los profesores y el mismo director del Instituto Nacional José Simeón Cañas tienen confianza en que llegará muy lejos en su vida profesional y como ser humano.
"Es un estudiante aplicado. Tiene mucha capacidad para desarrollarse y la Universidad de El Salvador, por medio de la Academia Sabatina, ha logrado elevar sus competencias al máximo, primero en Matemáticas y luego en Química", manifiesta José Amílcar Urías, profesor guía del centro educativo público donde estudia Néstor.
El docente subraya que la institución y él se sienten orgullosos de los logros del estudiante, porque ha sabido combinar de forma exitosa su formación en la Academia con sus estudios en el Instituto.
Urías asegura que el joven no ha tenido trato preferencial en la institución. Los maestros le han exigido por igual a la hora de los exámenes y cumplir con las tareas que le asignan. De hecho va bien en todas las materias y es considerado un alumno integral, un ejemplo a seguir.
Pese a sus logros, los educadores del instituto destacan que el joven es muy humilde y pasa como otros de su edad.
Mario Alfonso García, director del Instituto Nacional José Simeón Cañas, dijo sentirse orgulloso de él y de otro joven olimpista del área de Física que escogieron ese centro para estudiar.
"Esto nos permite demostrar a la comunidad educativa que también aquí hay jóvenes que pueden desenvolverse en el área académica. Es cierto que las influencias negativas están bastante fuertes, pero nosotros tenemos espacios en las distintas áreas: arte, cultura, ciencia, en las cuales los muchachos pueden trabajar", expuso el director del centro educativo viroleño.

lunes, 13 de junio de 2011

la historia de las "burro boot"


Me encanto esta historia desde que la escuche por televisión, ¿qué les parece? Un diseñador llega al salvador mira las burro boots y se da cuenta que es el diseño que andaba buscando  y se lanza una edición especial de 600 pares :D de zapatos y una venta especial en nueva york.

Zapatos con historia salvadoreña, hechos por salvadoreños y de una prestigiosa marca nacional, la verdad están muy bonitos y me siento muy feliz de saber que al comprar uno de estos zapatos se está apoyando a una marca nacional, deberían de comentar mas las historias como estas, ya que cada producto  tiene una historia especial en su creación y muchas veces pasan desapercibidas.

El "burro boot" se va para Nueva York
El presidente de ADOC, Jaime Roberto Palomo, afirma que para el desarrollo es crucial el empleo, pero que este factor no debe ser visto nada más como un generador de ingresos, sino también como fuente de aprendizaje. La empresa ESTÁ LISTA PARA entrar al mercado chino

CIRO GRANADOS Viernes, 10 de Junio de 2011 El diario de Hoy.
Desde que Jaime Roberto Palomo comienza a prepararte el bombazo de cafeína en su moderna cafetera te das cuenta de que el carisma es pieza fundamental en el éxito que ha tenido como empresario. No debe de ser fácil tomar las riendas del emporio que fundó su padre, Roberto, a quien se le reconoce inmortalmente como "el hombre que calzó El Salvador".
Cuando ADOC apenas nacía, la gente rural andaba o descalza o con caites. La visión de zapatero —a toda honra, dicen los Palomo— hizo que la producción del calzado se industrializara, se convirtiera en lo que ahora representa y que incluso su famoso "burro" llegara hasta el mismo Soho (Nueva York).
El burro no es pretencioso, es auténtico —dice don Jaime Roberto— en referencia a que el producto angular de su empresa no deja de aferrarse a la realidad. Una realidad que surgió a mediados de los años 50 y que ha estado presente en casi todos los hogares salvadoreños.
—El burro es la piedra angular de esta empresa. Es un zapato para reír y llorar: porque le servía a los campesinos en las faenas diarias y también para "dominguear", —dice orgulloso—. Gracias al burro nosotros (él y sus hermanos logramos estudiar... el burrito nos permitió salir adelante.
—¿Y por qué se llama burro?
—Ese nombre se lo puso el pueblo —dice mientras acaricia uno de los "burro boots" de la nueva colección que hará saltar a la marca al mercado neoyorquino.
El ejemplar que tiene en sus manos, uno color café oscuro, tiene líneas más definidas, costuras visibles y una numeración de serie porque el lanzamiento será solo de 600 pares. Los nostálgicos o los recién llegados a la marca podrán escoger entre azul o gris claro.
En la tienda Opening Ceremony ya lo anuncian. Solo que allá, en el corazón de Manhattan, el burro no es tan humilde como acá y quienes quieran llevárselo tendrán que pagar alrededor de 150 dólares.

¿Pero cómo es que el humilde burro ha llegado tan alto? Por esas cosas de la vida. No es que el diseñador que se encantó con su diseño anduviera buscándolo precisamente. Incluso, los trabajadores de la planta pensaron que se trataba de una broma cuando el tipo tocaba y tocaba al burro y decía: "Esto es lo que andaba buscando, ¡qué bien, qué in!". Los empleados de ADOC creían que el diseñador estaba medio loco. Lo que no sabían es que la tendencia en el mercado lleva un poco hacia lo retro y, dentro de esa misma influencia, debe tener una personalidad "rough" o "tough". Justo como el burro.
Al burro-descubierto-por-un-cazador-de-talentos le hicieron unos cuantos arreglos y, así, la cenicienta del calzado salvadoreño se marchó a donde otras marcas esperan llegar.
Ese éxito no ha sido gratuito. Ha llegado con el tesón de una empresa que se ha vuelto una institución en El Salvador.
—A mí me toca llevar adelante el legado de mi padre —advierte don Jaime—, un legado de responsabilidad, de cumplir y mantener la visión de generar empleo. Lo de "calzar al pueblo" es algo que ya se cumplió. Lo importante ahora es seguir siendo relevantes para todos, desde los más necesitados... darles comodidad para la bolsa y para los pies. La empresa ha llegado a ser autosostenible. Tiene su propia tenería, elabora el hule que se usa en las suelas y crea su propia tendencia. En una oficina cercana a donde se lleva a cabo la entrevista hay una chica jovial, Carmen, apasionada cual basquetbolista que quiere ganar una final de Conferencia. En la oficina de Carmen hay muchos zapatos, prototipos algunos, y otros que se quedarán para futuras temporadas o modas.
Porque lo de estar a la moda no es solo publicidad fácil. Don Jaime observa que en este mundo tan cambiante la empresa que no cambia se la pasa muy difícil.
—Le digo, el reto es no dejar de ser relevante para el consumidor. Saber qué es lo que quiere ¡y qué es lo que va a querer! Ver las tendencias y si desea que las marcas tengan cambios... darse cuenta si las marcas hay que volverlas más jóvenes o no.
En otras palabras: "Saberse adaptar sin que eso sea traumático, sino que se vuelva natural".
—¿Y en esta filosofía de hacer negocios hay que implantar la moda o seguir la tendencia de la moda?
El empresario se lo piensa, sorbe un poco del desequilibrante café y responde:
—El rol debe ser influir con responsabilidad. Influir es un deber. Entendiendo y comunicando esos cambios. No resistirse. Buscar el "cómo sí" en vez del "por qué no". ¿Sabe cuál es la diferencia entre los empresarios y los políticos?
—¿Cuál?
—La diferencia es la visión a largo plazo para darle satisfacción al consumidor.
Ah. ¿Comenzamos a hablar de política? Bien.
—Como que a nuestros políticos les hace falta pasarse por su oficina ¿verdad?
Don Jaime ríe y menciona que, a su juicio, la base del desarrollo en países como Taiwán, Singapur, Suiza y otros que ahora gozan las mieles de la riqueza ha sido el emprendimiento.
—Se trata de crecer y aportar.
—¿Y cómo aportar al desarrollo más allá de la generación de empleo?
—Es que el empleo no solo debe ser visto como generador de ingresos, sino como un mayor aprendizaje. Sólo así se va a ser competitivo y salir adelante en donde sea.
Salir adelante en el mismísimo Soho donde el "burro boot" apostará por la nostalgia y cuya lanza en ristre para las ventas será ofrecer "autenticidad". ¿Autenticidad? ¿Por qué? "Porque ahora la gente busca las cosas verdaderas; ahora la gente busca la verdad", dice el señor Palomo.
Esa autenticidad es la que a la compañía le impulsa a buscar nuevos derroteros. Cruzar el Pacífico para tratar de conquistar a China.
—Antes era muy difícil competir en China. Ahora sí se puede y vemos oportunidades de ingresar a ese mercado; y de sustituir sus productos en los países con los que tenemos TLC, como el caso de Estados Unidos.
—Ah, sí ¿y meter una fábrica dentro del gigante chino?
Don Jaime vuelve a verme con cierta compasión: —No, no se trata de poner fábricas allá, sino de tenerlas siempre aquí.
—¡Pero si le sale más barato evitarse el costo de ese flete!
—Nosotros vamos a seguir dando trabajo aquí. El interés de fabricación se mantiene en la región. Vamos a generar empleo en casa porque nos interesa el largo plazo.
—Hmmm ¿Y cómo trasladar ese "encanto" que tuvo el diseñador que vio al burro y llevarlo hasta los clientes?
—El encanto lo tenemos nosotros. La admiración del diseñador nos conmovió.
Don Jaime regresa al punto de la autenticidad cuando analizamos "los motivos del burro", que pronto se va a volver en un burro de Troya porque "en su lomo" montarán otras marcas para penetrar el cosmopolita mercado de Estados Unidos.
—Lo auténtico se resalta en un mundo que va tan rápido (¡Y cómo ha pasado el tiempo si él nació apenas dos años antes que el famoso zapato!). A través del tiempo lo que sobrevive es lo auténtico. Fue esa autenticidad y la visión de largo plazo la que permitió progresar a ADOC y ayudó a calzar a miles de salvadoreños.