Mostrando entradas con la etiqueta religion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta religion. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de abril de 2011

La oración del vendedor OG mandino



martes, 26 de abril de 2011

Muere Sai Baba


Muere Sai Baba, un ¿demonio encarnado? O ¿un Dios encarnado? o simplemente un humano diciendo las mismas verdades que todos los iluminados dicen, que casi todo el mundo sabe pero que pocos verdaderamente practican que la verdad y la respuesta para todo es el amor.

Quien soy yo para juzgarlo que apenas y había escuchado de él y que nunca lo conocí en persona, indiscutiblemente se gano una mención en el gran libro de la historia y su nombre logro la inmortalidad y por eso le dedicamos este post con los datos más destacados de su biografía publicada en wikipedia:

Los seguidores de Sai Baba creen que él tiene poderes sin límite, que trascienden la experiencia mundana y científica, pero que por humildad se niega a mostrarlos. Además, consideran que con sus enseñanzas logran ser mejores personas, tolerantes de cualquier credo y manifestación divina, ya que su principal enseñanza es poder ver a Dios en todas las cosas y en todos los seres. Pese a que Sai Baba se consideraba un avatar, sus enseñanzas —según afirman sus seguidores— no incluían la creación de una nueva secta.
En un tríptico de la Organización Sri Sathya Sai puede leerse:
Yo he venido a encender la lámpara del amor en sus corazones, para hacer que cada día ilumine con renovado brillo. Yo no he venido en nombre de ninguna religión. Yo no he venido en ninguna misión de publicidad para ninguna secta, credo o causa; ni he venido a reclutar seguidores para ninguna doctrina. Yo no tengo planes de atraer discípulos ni devotos a mi causa o a ninguna causa. Yo he venido a hablarles de esta fe unitaria, de este principio espiritual, de este camino de amor, de esta virtud de amor, de este deber de amor, de esta obligación de amar.
Desde los 14 años de edad, Sai Baba ha declarado que es el avatara para esta era.
En 1963, durante un discurso, Baba hizo declaraciones polémicas en donde declaró ser una reencarnación combinada del dios Shivá y de la diosa Shakti. También declaró que Sai Baba de Shirdi había sido una encarnación de Shivá y que su reencarnación futura, el Prema Sai Baba, sería una reencarnación de la diosa Shakti. Repitió esta afirmacion públicamente en 1976. La biografía de Baba dice que el Prema Sai Baba nacerá en el estado de Mysore.
Sai Baba ha estado rodeado de denuncias de abuso sexual, engaño, asesinatos y delitos financieros. Un documental de la BBC nota que tales controversias han persistido por al menos 30 años. De acuerdo con la BBC, «La escala del abuso ha causado alarma en todo el mundo. Los gobiernos de todas partes del mundo están profundamente preocupados y están comenzando a tomar acciones, advirtiendo a sus ciudadanos acerca de Sai Baba» El sitio web de laembajada estadounidense en Delhi —refiriéndose directamente a Sai Baba— advierte a los ciudadanos estadounidenses que piensan visitar el Estado de Andhra Pradesh en contra de un «líder religioso local» que ha sido denunciado por dedicarse a «conducta sexual inapropiada» con jóvenes devotos varones. La embajada declara que «la mayoría de las denuncias indican que las víctimas de esas incitaciones han sido devotos varones, incluidos un cierto número de ciudadanos estadounidenses».

jueves, 2 de diciembre de 2010

El gran sueño de Dios


 
Mientras leía el periódico del Diario de hoy del día de ayer (jajaja) encontré este editorial muy bonito, me gustaría compartirlo con ustedes :), hacedlo palabra viva y practicarlo con el prójimo. 

El gran sueño de Dios
En las cosmogonías de los antiguos
pueblos de Mesopotamia y Egipto,
entre las cuales vive y crece Israel,
los dioses se conciben muy ocupados
en sus asuntos al punto de verse en
la necesidad de crear a los seres humanos
como un ejército de esclavos. Los
hombres realizarán los trabajos pesados
y los dioses podrán gozar su beatitud.
De los humanos recibirán el culto periódico
como también el sacrificio sustancioso
que les alimenta.
Los israelitas poseen todas las determinaciones
para imaginarse a su Dios
en términos semejantes, como uno que
necesita sacrificios para su tranquilidad
y a cambio de los cuales otorga recompensas.
No obstante, cuando Dios habla,
Quiebra las tradiciones:“No necesito becerros
de tu establo ni machos cabríos
de tus apriscos, pues míos son los animales
del bosque, mío también el ganado
de los cerros. (…) Si yo tuviera hambre,
no te lo diría, pues mío es el mundo,
y todo lo que contiene. ¿Acaso me
alimento con carne de toros, o con sangre de machos cabríos?¡
Ofrece a tu Dios
tu gratitud, cumple tus promesas al Altísimo!
Invócame en el día de la angustia;
yo te libraré y tú me honrarás”. Salmo
50:9-15.
Dios no ve a su pueblo como vasallo
Al que impone tributos costosos. Al contrario:
Dios se dispone a responder, a
mostrar su veracidad. Invita a que le invoquen
y asegura la liberación. Pero la
influencia de los vecinos hace que Israel
siga en la dirección de las tradiciones
cúlticas invirtiendo el orden. Dios no
pretende servirse de su pueblo, pero su
pueblo pretende servirse de su Dios. Reta
la misericordia divina y quiere hacer
cautivo de sus desobediencias a Dios.
Pero Dios responde: “¡Ya se te ha declarado
lo que es bueno! Ya se te ha dicho
lo que de ti espera el Señor: Practicar la
justicia, amar la misericordia, y humillarte
ante tu Dios”. Miqueas 6:8.
El culto que Dios exige es inesperado
y perturbador. En lugar de que
le den de comer, pide que se le dé
de comer al prójimo, que se practique la
justicia. Su cosmogonía es una en donde él es Señor-
siervo. Su pueblo no es un
ejército de esclavos sino un ejército de
libres que deben servirse los unos a los
otros a semejanza del Dios al que conocen.
El hombre ha de buscar lo que Dios
quiere aquí y en este momento. El ser
humano está totalmente ligado, sin libertad
para interpretar la voluntad de
Dios a su manera. La palabra de Dios es
un don a la vez que un desafío. Cuando
Dios confía su palabra al hombre, se
arriesga a que su palabra sea falsificada.
Donde Dios envía un profeta, allí puede
levantarse el falso profeta. Es una posibilidad
que Dios mismo provoca, aceptando
el riesgo. Lo acepta porque vale la
pena para su gran sueño.
*Pastor general de la misión cristiana Elim

sábado, 6 de noviembre de 2010

Fragmentos del libro Camino de José María Escriba de Balaguer



Hace como dos años leí un libro muy bueno que le gustaba mucho a mi papa llamado camino de José María Escriba de Balaguer, lo termine y después de un año ya se me había olvidado todo, lo leí de nuevo y anote lo que más me gusto en esa época en una libreta, paso un año más y olvide algunas cosas y perdí los escritos, ayer mientras arreglaba mi cuarto los encontré y decidí incluirlos en el blog así los tendré cerca siempre que necesite recordarlos y podre compartillos con todas las personas que quieran leerlos, José María predicaba como se puede lograr la santidad haciendo de la mejor forma las tareas cotidianas, no necesitas rezar todo el día, debes de hacer las cosas del día tan bien como que si fuera un rezo para agradar a Dios.

-Obremos siempre de tal manera, en la presencia de Dios que no tengamos que ocultar nada a los. hombres.

-Señor que se cumpla con amor tu voluntad santa.

-No te fíes nunca solo en la organización.

- No ambiciones más que un solo derecho, el de cumplir tu deber

- que la carga es muy pesada…, no y mil veces no, esas obligaciones que aceptaste libremente son las que te levantan sobre el cieno de las pasiones ¿acaso sienten los pájaros el peso de sus alas?, córtalas y ponlas en el platillo de una balanza; ¡pesan! ¿Puede sin embargo volar el ave si se las arrancaran? Necesita esas alas así, y no advierte su peso porque la elevan sobre el nivel de las otras creaturas, también tus alas pesan, pero si te faltaran caerías.

-Cuando se ama de verdad, siempre se encuentran razones para ama aún más.

-Estima a quienes sepan decirte que no, además pídeles que te razonen su negativa para aprender o para corregir.

- Ante Dios ninguna ocupación es grande ni pequeña, todo adquiere el valor del amor con el que se haga.

-Insisto: en la sencillez de tu labor ordinaria, en los detalles monótonos de cada día, has de descubrir el secreto de la grandeza y la novedad, el amor.

- Para terminar las cosas hay que empezar a hacerlas.

- Me has preguntado ¿Qué le puedes ofrecer al señor? No necesito pensar mi respuesta: ofrécele lo mismo de siempre, pero mejor acabado, con remate y amor que te lleve a pensar más en él y menos en ti.

-Una misión siempre actual y heroica para un cristiano corriente: realizar de manera santa los más variados quehaceres, aun aquellos que parecen más indiferentes.

- ¿obstáculos? A veces hay, pero a veces te los inventas por comodidad.

- Desarrollas una incansable actividad, pero no te conduces con orden y por lo tanto, carece de efectividad.

-Cada minuto perdido al final del día cuentan horas.

-Si te encontraras solo las nobles ambiciones tuyas estarían condenadas al fracaso, una oveja aislada, casi siempre es una oveja perdida.

-Los hay tan farisaicos que se escandalizan al escuchar a otras personas repetir lo que antes escucharon de sus labios.

-Con el amor más que con el estudio llega a comprenderse a Dios.

-Los pobrecitos soberbios sufren por mil pequeñas tonterías que agitan su amor propio pero que pasan inadvertidas para los demás.

-Lo que se necesita para conseguir la felicidad no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado.

- Todo se arregla menos la muerte, y la muerte lo arregla todo.

- Tanto mejor convencemos mientras más convencidos estamos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

San Francisco de Asís es un santo especial.


Me pareció muy interesante esta opinión, asi que quería compartirla con ustedes, espero que les guste también : )

Las huellas siempre frescas de San Francisco

San Francisco de Asís es un santo especial, y eso no lo determina nadie: es efecto de su vida y de su obra, de su mensaje y de su ejemplo.

Escrito por David Escobar Galindo
Sábado, 02 octubre 2010 00:00

El 4 de octubre es el Día de San Francisco de Asís. Y recordarlo me autoilumina, como ocurre cuando uno, mortal común, se acerca a alguna de esas figuras emblemáticas del espíritu, que aparecen cada cierto tiempo, y lo hacen por las más distintas rutas y traspasando los umbrales más variados. El Espíritu no se aposenta en ninguna fe particular: el Espíritu es peregrino por naturaleza, y va de camino en camino, de poblado en poblado, de metrópoli en metrópoli, de casa en casa, de alma en alma. Una de aquellas figuras, para mí de las entrañables, es San Francisco, el Santo de la paz, de la ecología, de los que llamamos animales… Debo confesar que cada día, al despertar, recurro a la petición de San Francisco: ¡Señor, hazme instrumento de tu paz! Y casi oigo cuando el Señor responde: Te otorgo el don, pero quien debe poner la voluntad eres tú…
San Francisco de Asís es un santo especial, y eso no lo determina nadie: es efecto de su vida y de su obra, de su mensaje y de su ejemplo. Uno no se imagina —yo, al menos, no puedo hacerlo— que este santo esté encerrado en una hornacina: uno siente que va por ahí, por cualquier calle, por cualquier camino, en alguna plaza, en algún sitio de concurrencia pública, con la naturalidad de los que nunca se cansan de estar a la par de sus semejantes, con la efusión servicial a flor de voz, a flor de mano, a flor de vida…
En su momento, el santo se refugió en una montaña, en compañía de fray Cesáreo de Spira, a definir la Nueva Regla de su comunidad de religiosos. La lectura de esas normas es un ejercicio de autoconciencia. Hay ahí una reafirmación a la vez reverente y audaz de lo que debe ser una práctica nutritiva del espíritu en el cotidiano vivir. Volver a lo simple, para reconocer y gobernar lo complejo. Esa podría ser una de las consignas terapéuticas de nuestro tiempo, para que el tiempo no vaya a arrasarnos como un tsunami extravagante.
Entre esas normas, escojo algunas, en la vía de mi propósito. Una de ellas: “Cuando nos ofendan no nos disgustemos por la ofensa que nos hicieron a nosotros sino por la ofensa que hace a Dios el que trata mal a los demás”. Ese que trata mal a los demás puede hacerlo de distintas maneras: con las palabras, con las actitudes, con las acciones, con las omisiones. La ofensa es el arma favorita de los que no son capaces de reconocerse como depositarios de una responsabilidad mayor: la de desarrollar el hálito divino en la interioridad del alma humana. No disgustarse por la ofensa es el umbral del perdón de la ofensa. Y cruzar ese umbral es uno de los pasos decisivos hacia los niveles superiores de la evolución, es decir, hacia los planos de la espiritualidad que se depura conscientemente a sí misma y se acerca así al misterio de la santidad.
Y otra: “Dichosos aquéllos que en vez de vivir preocupados por lo que dicen o piensan los demás de ellos, lo que les interesa es lo que piensa y dice el buen Dios”. Este es el eterno dilema entre la relatividad superficial y la fidelidad trascendental. La trampa más sensible para el ser humano y su desarrollo interior está justamente en no saber resolver ese dilema. “Lo que piensa y dice el buen Dios” no nos llega de afuera, sino que está escondido dentro de cada uno de nosotros. La tarea es rastrearlo, encontrarlo, asumirlo y realizarlo.
Y una más: “Dichoso aquél que cuando el otro está lejos habla tan sumamente bien de él como si estuviera ahí presente, y que no dice en ausencia del otro lo que no podría decir con caridad estando él ahí presente”. Subrayo un término: “decir con caridad”. Y lo hago porque cuando se habla de caridad siempre se hace en aplicación de una de sus acepciones: “Actitud solidaria con el sufrimiento ajeno”. Pero esa no es, ni mucho menos, la única. Considero que la norma franciscana se refiere a una acepción superior: “Virtud cristiana opuesta a la envidia y a la animadversión”. La envidia, esa estupidez esencial y corrosiva que lleva a alguien a no querer ser él sino otro. La animadversión, ese rechazo visceral contra el otro, que es en verdad un autorrechazo. La norma, además, tacha la maledicencia, ese cáncer de la lengua que se metastatiza en el alma.
San Francisco predicó siempre con el ejemplo, y la clave de su ejemplo era el amor. Un amor a la vez irradiador y autoprotector. Hay un ejemplo conmovedor al máximo: cuando su padecimiento ocular llegó al límite, el médico tuvo que aplicarle la cura salvaje de entonces —estamos en el siglo XIII—: quemarle los nervios cercanos a los ojos. El santo le dijo al hierro ardiente: —Hermano fuego, yo siempre lo he querido mucho y lo he respetado grandemente en honor del que lo creó. ¡Le pido que ahora sea compasivo conmigo, y que no me haga demasiado daño, para que yo sea capaz de resistir esta operación! El hierro candente penetró en la carne, y el santo ni siquiera se quejó. Y luego le dijo al doctor: —Si es necesario quemar una vez más, hágalo tranquilamente, que el Señor me ha concedido la fortaleza necesaria… Y nosotros decimos: fortaleza sublime.

domingo, 3 de octubre de 2010

¿Cómo manejar las adversidades?



En los momentos más difíciles Dios nos puede hablar o iluminar con cualquier cosa, algunas personas buscan a Dios en un lugar en especial, pero él se encuentra en todas partes y principalmente dentro de nosotros, por eso me gusta mucho la idea del buda o iluminado, una de las características de buda es que observaba su entorno y encontraba respuestas filosóficas de la vida al igual que la bonita historia que les dejo a continuación:

Como un grano de cafe:
Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y como las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía como hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar, parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
 Su padre, un chef de cocina, la llevo a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte.
 Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.
 La hija esperó impacientemente, preguntándose que estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Saco las zanahorias y las puso en un bol, saco los huevos y los puso en otro bol, coló el café y lo puso en un tercer bol; mirando a su hija le dijo:
 “Querida, ¿Qué ves?”.
“Zanahorias, huevos y café” fue su respuesta.
 La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias, ella lo hizo y noto que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera, luego de sacarle la cáscara observo el huevo duro, luego le pidió que probara el café, ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
 Humildemente la hija pregunto: “¿Qué significa esto padre?”.
El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente.
 La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo, se había vuelto débil, fácil de deshacer.
 El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior liquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.
 Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
 “¿Cuál eres tú?, le pregunto a su hija “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿Cómo respondes?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?”.
Y.....¿Cómo eres tú amigo?. 
¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?.
¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un espíritu fluido pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido?
Por fuera te ves igual, pero ¿Eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?
 O....¿Eres como un grano de café?
El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor.
Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tu reaccionas mejor, y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.
 ¿Cómo manejas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?.
Enviado por Mayra Loayza