lunes, 13 de junio de 2011

la historia de las "burro boot"


Me encanto esta historia desde que la escuche por televisión, ¿qué les parece? Un diseñador llega al salvador mira las burro boots y se da cuenta que es el diseño que andaba buscando  y se lanza una edición especial de 600 pares :D de zapatos y una venta especial en nueva york.

Zapatos con historia salvadoreña, hechos por salvadoreños y de una prestigiosa marca nacional, la verdad están muy bonitos y me siento muy feliz de saber que al comprar uno de estos zapatos se está apoyando a una marca nacional, deberían de comentar mas las historias como estas, ya que cada producto  tiene una historia especial en su creación y muchas veces pasan desapercibidas.

El "burro boot" se va para Nueva York
El presidente de ADOC, Jaime Roberto Palomo, afirma que para el desarrollo es crucial el empleo, pero que este factor no debe ser visto nada más como un generador de ingresos, sino también como fuente de aprendizaje. La empresa ESTÁ LISTA PARA entrar al mercado chino

CIRO GRANADOS Viernes, 10 de Junio de 2011 El diario de Hoy.
Desde que Jaime Roberto Palomo comienza a prepararte el bombazo de cafeína en su moderna cafetera te das cuenta de que el carisma es pieza fundamental en el éxito que ha tenido como empresario. No debe de ser fácil tomar las riendas del emporio que fundó su padre, Roberto, a quien se le reconoce inmortalmente como "el hombre que calzó El Salvador".
Cuando ADOC apenas nacía, la gente rural andaba o descalza o con caites. La visión de zapatero —a toda honra, dicen los Palomo— hizo que la producción del calzado se industrializara, se convirtiera en lo que ahora representa y que incluso su famoso "burro" llegara hasta el mismo Soho (Nueva York).
El burro no es pretencioso, es auténtico —dice don Jaime Roberto— en referencia a que el producto angular de su empresa no deja de aferrarse a la realidad. Una realidad que surgió a mediados de los años 50 y que ha estado presente en casi todos los hogares salvadoreños.
—El burro es la piedra angular de esta empresa. Es un zapato para reír y llorar: porque le servía a los campesinos en las faenas diarias y también para "dominguear", —dice orgulloso—. Gracias al burro nosotros (él y sus hermanos logramos estudiar... el burrito nos permitió salir adelante.
—¿Y por qué se llama burro?
—Ese nombre se lo puso el pueblo —dice mientras acaricia uno de los "burro boots" de la nueva colección que hará saltar a la marca al mercado neoyorquino.
El ejemplar que tiene en sus manos, uno color café oscuro, tiene líneas más definidas, costuras visibles y una numeración de serie porque el lanzamiento será solo de 600 pares. Los nostálgicos o los recién llegados a la marca podrán escoger entre azul o gris claro.
En la tienda Opening Ceremony ya lo anuncian. Solo que allá, en el corazón de Manhattan, el burro no es tan humilde como acá y quienes quieran llevárselo tendrán que pagar alrededor de 150 dólares.

¿Pero cómo es que el humilde burro ha llegado tan alto? Por esas cosas de la vida. No es que el diseñador que se encantó con su diseño anduviera buscándolo precisamente. Incluso, los trabajadores de la planta pensaron que se trataba de una broma cuando el tipo tocaba y tocaba al burro y decía: "Esto es lo que andaba buscando, ¡qué bien, qué in!". Los empleados de ADOC creían que el diseñador estaba medio loco. Lo que no sabían es que la tendencia en el mercado lleva un poco hacia lo retro y, dentro de esa misma influencia, debe tener una personalidad "rough" o "tough". Justo como el burro.
Al burro-descubierto-por-un-cazador-de-talentos le hicieron unos cuantos arreglos y, así, la cenicienta del calzado salvadoreño se marchó a donde otras marcas esperan llegar.
Ese éxito no ha sido gratuito. Ha llegado con el tesón de una empresa que se ha vuelto una institución en El Salvador.
—A mí me toca llevar adelante el legado de mi padre —advierte don Jaime—, un legado de responsabilidad, de cumplir y mantener la visión de generar empleo. Lo de "calzar al pueblo" es algo que ya se cumplió. Lo importante ahora es seguir siendo relevantes para todos, desde los más necesitados... darles comodidad para la bolsa y para los pies. La empresa ha llegado a ser autosostenible. Tiene su propia tenería, elabora el hule que se usa en las suelas y crea su propia tendencia. En una oficina cercana a donde se lleva a cabo la entrevista hay una chica jovial, Carmen, apasionada cual basquetbolista que quiere ganar una final de Conferencia. En la oficina de Carmen hay muchos zapatos, prototipos algunos, y otros que se quedarán para futuras temporadas o modas.
Porque lo de estar a la moda no es solo publicidad fácil. Don Jaime observa que en este mundo tan cambiante la empresa que no cambia se la pasa muy difícil.
—Le digo, el reto es no dejar de ser relevante para el consumidor. Saber qué es lo que quiere ¡y qué es lo que va a querer! Ver las tendencias y si desea que las marcas tengan cambios... darse cuenta si las marcas hay que volverlas más jóvenes o no.
En otras palabras: "Saberse adaptar sin que eso sea traumático, sino que se vuelva natural".
—¿Y en esta filosofía de hacer negocios hay que implantar la moda o seguir la tendencia de la moda?
El empresario se lo piensa, sorbe un poco del desequilibrante café y responde:
—El rol debe ser influir con responsabilidad. Influir es un deber. Entendiendo y comunicando esos cambios. No resistirse. Buscar el "cómo sí" en vez del "por qué no". ¿Sabe cuál es la diferencia entre los empresarios y los políticos?
—¿Cuál?
—La diferencia es la visión a largo plazo para darle satisfacción al consumidor.
Ah. ¿Comenzamos a hablar de política? Bien.
Como que a nuestros políticos les hace falta pasarse por su oficina ¿verdad?
Don Jaime ríe y menciona que, a su juicio, la base del desarrollo en países como Taiwán, Singapur, Suiza y otros que ahora gozan las mieles de la riqueza ha sido el emprendimiento.
—Se trata de crecer y aportar.
—¿Y cómo aportar al desarrollo más allá de la generación de empleo?
Es que el empleo no solo debe ser visto como generador de ingresos, sino como un mayor aprendizaje. Sólo así se va a ser competitivo y salir adelante en donde sea.
Salir adelante en el mismísimo Soho donde el "burro boot" apostará por la nostalgia y cuya lanza en ristre para las ventas será ofrecer "autenticidad". ¿Autenticidad? ¿Por qué? "Porque ahora la gente busca las cosas verdaderas; ahora la gente busca la verdad", dice el señor Palomo.
Esa autenticidad es la que a la compañía le impulsa a buscar nuevos derroteros. Cruzar el Pacífico para tratar de conquistar a China.
—Antes era muy difícil competir en China. Ahora sí se puede y vemos oportunidades de ingresar a ese mercado; y de sustituir sus productos en los países con los que tenemos TLC, como el caso de Estados Unidos.
—Ah, sí ¿y meter una fábrica dentro del gigante chino?
Don Jaime vuelve a verme con cierta compasión: —No, no se trata de poner fábricas allá, sino de tenerlas siempre aquí.
—¡Pero si le sale más barato evitarse el costo de ese flete!
—Nosotros vamos a seguir dando trabajo aquí. El interés de fabricación se mantiene en la región. Vamos a generar empleo en casa porque nos interesa el largo plazo.
—Hmmm ¿Y cómo trasladar ese "encanto" que tuvo el diseñador que vio al burro y llevarlo hasta los clientes?
—El encanto lo tenemos nosotros. La admiración del diseñador nos conmovió.
Don Jaime regresa al punto de la autenticidad cuando analizamos "los motivos del burro", que pronto se va a volver en un burro de Troya porque "en su lomo" montarán otras marcas para penetrar el cosmopolita mercado de Estados Unidos.
—Lo auténtico se resalta en un mundo que va tan rápido (¡Y cómo ha pasado el tiempo si él nació apenas dos años antes que el famoso zapato!). A través del tiempo lo que sobrevive es lo auténtico. Fue esa autenticidad y la visión de largo plazo la que permitió progresar a ADOC y ayudó a calzar a miles de salvadoreños.

5 comentarios:

  1. tienes varios errores ortográficos y gramaticales.

    El Salvador.. no salvador
    Los paises se escriben con mayuscula y el nombre de "El Salvador" es el país tienes que incluir "El"

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    1. Mira este en lo que se fija jajaja clearly you have nothing to do little puck!

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    2. Mira este en lo que se fija jajaja clearly you have nothing to do little puck!

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  2. Era 1998 y viaje varias veces a New York a parciapar en pre-conferencias en Naciones Unidas, en ese entonces yo hacia trabajo de campo en comunidades rurales en El Salvador y me encantaba usar "Burros Cuero color café.
    tenia muchas amistades entre estadounidenses, gente de africa, europa, asia y el caribe y les encantaban mis BURROS, entonces ¨pense en un primer momento llevarlos como regalos a mis amigos mas cercanos, pero luego los vendia a un precio promedio cincuenta o sesenta dolares estadounidenses, me gustaba ver a los gring@s usar nuestros BURROS salvadorteños.
    Entonces solo les comparto que su servidor fui uno, si no fui el primero en vender 10 pares de BURROS New York U.N.
    Rolando Ramirez Hernandez, Santa Tecla, El Salvador

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  3. ¿Cuanto cuestan un Par de Burros en El Salvador?

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